- Publicada el 1 de Marzo de
2004.
El duende
Genio muy popular en Argentina,
que algunos autores han comparado con gnomos europeos. Se dice que son espíritus
de criaturas que sus madres mataron al nacer, nacieron muertas, fueron
abortadas o murieron sin bautizar. Comúnmente se lo presenta como un enano
con una mano de hierro y otra de lana, rostro magro y barburrucio,
sombrerote de copa en embudo y trajes de colores llamativos, entre los que
predominan el rojo y el verde. También puede ser un niño de pocos años,
un viejito gordo y barbudo de largas uñas y sombrero de paja de alas
anchas.
En Villa Matará (provincia de Santiago del estero) es negro y crespo y
viste un hábito chejchi (de pintas coloradas sobre fondo blanco, gris claro
o ceniciento).
Representarían el dominio de la tentación. Es un personaje esencialmente
travieso, socarrón, enamoradizo y, por momentos, grosero. Vive en el monte,
dentro de los troncos de los árboles, de donde sale a la hora de la siesta
para asustar a los niños y cortejar a las mozas con regalos como pañuelos,
dinero, melones, empanadas y golosinas. Si éstas rehusan, él se venga
luego, gastándole mil travesuras y hasta haciéndoles daños mayores. Se
aparece a veces desnudo ante las mujeres mayores y las escandaliza con
gestos groseros, deporte que no practica con las jóvenes.
Según Juan Carlos Dávalos, se acerca a las pulperías los sábados por la
noche para dar una tunda a los ebrios. También se enanca a los caballos,
hurta pellones, trueca por carbones el pan de las alforjas, apedrea las
casas, pudre los huevos, apaga el fuego, vuelca ollas y corta ropa.
Para auyentarlo hay que llenarse los bolsillos con algo de fuerte olor.
Bibliografía
Adolfo Colombres: Seres sobrenaturales de la cultura popular argentina, con
dibujos de Ricardo Deambrosi. Edic. Del Sol, Bs. As., 1999.
Gentileza: http://www.elfolkloreargentino.com
