- Publicada también el
lunes 8 de Diciembre de 2003.
- EL
ARBOL DE NAVIDAD
Con las dos noches de
Navidad y de la Epifanía, con el Niño y con Los Reyes Magos, se hallan
relacionadas toda una serie de tradiciones folklóricas, dicho complejo
festivo, que se apoya a un tiempo en el nacimiento del Dios-Hombre en el
solsticio invernal (debe recordarse que todas estas tradiciones son
originarias del hemisferio norte) y el comienzo del nuevo año con arreglo
al calendario Juliano- Gregoriano.
Y a la cabeza de las demás tradiciones convendría hablar en primera
instancia del ARBOL DE NAVIDAD, dicho árbol en los últimos decenios se
ha "laicizado" pasando a formar parte del conjunto de usos
navideños, ligados al consumismo y como imitación del AMERICAN WAY OF
LIFE. Sus origenes son germánicos y tiene un significado DE RETORNO, está
vinculado a la imagen de seguridad y opulencia de América vista a través
de los ojos de los inmigrantes o a través de filmes ligeros, que USA
vertió en kilómetros de celuloide sobre EUROPA, durante la post-guerra,
junto con los paquetes-donativo del Plan Marshall (algo semejante a las
cajas de PAN que hace unos años se repartieron en la Argentina; PAN: Plan
de Asistencia Nacional). Incluso en la Plaza Roja de Moscú, durante el
periodo Soviético, se adornaba con inocuos arboles de Navidad y nadie
pensaba entonces que ello podr! ía constituir propaganda
"reaccionaria" del nacimiento del Sol-Niño, en la fría noche
solsticial. Obviamente ahora con el capitalismo- consumismo se ha
acentuado en la plaza que se sigue llamando igual (KRASNAIA significa Rojo
o Hermoso).
En el plano histórico, no se remonta a demasiado tiempo atrás, aunque la
leyenda alemana quiera relacionarlo con Martín Lutero, quien regresando a
Wittenberg, una silenciosa y fría noche de vigilia, quiso recrear,
adornando con pequeñas velas un abeto domestico, la impresión fabulosa
que tuvo al observar los arboles helados del bosque que resplandecían
bajo la luz de las estrellas... quizá haya sido un intento de la iglesia
alemana reformada por conservar una costumbre pagana, viva en el pueblo,
atribuyendole un carácter cristiano.
La costumbre se arraigo en Alemania y los paises escandinavos en los
siglos XVI y XVII, de allí paso a Inglaterra: primero fueron los
soberanos de la casa de Hannóver, Jorge III (y sobre todo su esposa
Carlota), y más tarde el Principe Consorte Alberto de Sajonia-Coburgo,
celebre marido de la reina Victoria. Cabe pensar que el abeto decorado en
los hogares, podría considerarse, en cierto sentido, como una prueba de
fidelidad monárquica.
En USA es mas antiguo, data de la época de la Guerra de la Independencia
y se relaciona con los mercenarios asiáticos que militaban en las filas
de los ingleses, pero el dato mas preciso lo tenemos con la existencia de
la costumbre entre los colonos alemanes de Pensilvania. En general, con
respecto al Arbol de Navidad se evoca un indiferenciado trasfondo
dentrolatico europeo y en ello se pone de manifiesto que otras especies
vegetales comparten el honor de ser consideradas de buen augurio: el abeto
(siempre verde) es símbolo de inmortalidad, pero junto con este, se sigue
usando el MUERDAGO, la antigua planta de los druidas y de la tradición nórdica
y en las zonas rurales italianas se quema el "RAIGON" un tronco
grueso, relacionado con la idea de consumirse el sol solsticial, pero cuya
ceniza, conservada, se le atribuye virtudes arcanas (considerese que las
cenizas son "fertilizantes") En Inglaterra abeto, muérdago,
madreselva! , o en su sustitución el laurel o el enebro.
Todo apunta a la sacralización de la vegetación por lo que debemos
relacionar el Arbol de Navidad con los cultos paganos de adoración
Arboreo-Vegetal y se presenta también sobre todo en Europa en otras épocas
del año como por ejemplo al comienzo de la primavera, en Mayo, ha sido
por otra parte la respuesta cristiano-tradicionalista a los ritos
Jacobinos del Arbol de la Libertad, a su vez implantados a imitación del
folklórico Arbol de Mayo.
Se puede plantear la pregunta hasta que punto el árbol del solsticio sea
un símbolo puramente vegetal o también COSMICO: EL ARBOL DEL MUNDO,
sobre todo en la forma que viene representado en el FRESNO YGGDRASIL,
senda y escalera entre las tres regiones cósmicas del cielo, la tierra y
la ultratumba, el fresno del cual estuvo suspendido ODIN durante sus nueve
días iniciaticos y a través de su muerte y resurrección consiguió
alcanzar la sabiduría contenida en la RUNAS mágicas.
En cuestión de arquetipos, nadie podría decirnos que sea casual, que un
símbolo como el árbol se haya impuesto tan profundamente en el seno del
cristianismo. En el GENESIS (BERESHIT) se menciona el ARBOL DE LA
SABIDURIA situado en el centro de Edén, símbolo central del pacto entre
Dios y el hombre; El Arbol de Acvattaha (c con cedilla) de los Hindues; el
árbol paradisiaco HAOMA de los Persas; El árbol de las manzanas áureas
de Jardín de la Hespérides; El árbol del Vellocino de Oro de Jason; en
el Nuevo Testamento se da un correlativo del árbol del Edén y es el
Arbol de la Cruz, según la medieval Legenda Crucis, esta habría sido
hecha con la madera del primero. Desde un plano propiamente mitologico-religioso
no puede decirse que sea un azar que un árbol sea el protagonista de la
fiesta de Navidad.
En la Tradición de la Kabalá (esto es una redundancia necesaria, Kabalá
en hebreo significa tradición) en el Arbol de los Shefirot residen los
valores de la sabiduría y el poder (Tanto en la tradición Védica el árbol
de Açvatta el árbol esta invertido, como en el del Purgatorio de Dante,
lo que simboliza que en el Cielo esta su alimento)
Con la colaboración del Dr. Joaquin A. Barrio, del Centro de
Informaciones Documentarias de la Fundación Médica de Bahía Blanca.
E-MAIL: rbambb@criba.edu.ar
Fuente:
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NayA
